dimarts, 16 de juliol del 2013

Imagina de Louis (dedicado a Clara)

*Miércoles 2 de julio de 2013*
- Otra vez tu por aquí- dijo con cansancio su tío.
- Sabes que vengo muy de vez en cuando. Esta vez es para un tiempo.- dijo él mientras le daba unas palmaditas en el hombro a su tío.
- ¿Agobio?- adivinó.
- Me voy al terrado.- dijo él subiendo las escaleras que llevaban a el lugar anunciado antes.
- Sabes que no podrás venir aquí siempre que te agobies.- cerró la puerta que comunicaba ese espacioso piso con el terrado y respiró hondo. Necesitaba un descanso.
No solía fumar, pero cuando se estresaba era una manera de poder desahogarse. Se ajustó su gorro con una sola mano y se medio peinó. Miró los diferentes terrados que se divisaban desde su posición y se fijo en el que se encontraba a su lado. Solo con saltar un pequeño muro podría estar allí, con aquella chica.
Ella no se había dado cuenta de su presencia. Estaba muy concentrada intentando cantar al mismo tiempo que tocaba la guitarra. Era principiante en esto, y hacer las dos cosas a la vez costaba bastante.
Se fijó en la chica, tenía el pelo rizado y largo, y el ceño fruncido por la concentración. La melodía que sonaba era tranquilizadora, y por un momento se olvidó de la presión que sentía. El humo llegó a la chica, y enfadada levantó la mirada para toparse con los ojos azulados del chico.
-¿Puedes fumar en otro sitio?- dijo ella, irritada.
- No.- dijo él sonriéndole. Por un momento ella se perdió en la sonrisa que le estaba regalando, pero supo reaccionar rápidamente, apartando la mirada.
- Pues entonces podrías fumar para otra dirección. Por lo menos que no me dé el humo, ¿no?- dijo levantando los hombros, haciendo reír a Louis.
- Claro, pero verás bonita, solo hace falta pensar un poco para saber que yo no soy el que empuja el humo hacia ti, es el viento. Por lo tanto, da igual en qué posición me ponga, que siempre te va a dar a ti.
- ¿Eres así de gilipollas con todo el mundo?- dijo ella, verdaderamente molesta.
- No, solo contigo.- dijo él sonriendo.
- ¿Y a que se debe que seas así solo conmigo?- interrogó Clara.
- Me llamo Louis.- dijo él acercándose al muro para saltarlo.
- Clara.- se presentó.- Eh eh eh.- dijo ella levantando las manos para que no se acercase más.- este es mi terrado. Ni se te ocurra acercarte más. Mi- dijo recalcando la palabra.- terrado. ¿Entendido?
- No.- se acercó a la chica y le hizo bajar los brazos con sus manos.- va, ¿quieres que cantemos juntos?
- No.- dijo secamente.
- Pues canto yo.- cogió la guitarra sin el permiso de su dueña (la que se puso echa una furia al ver que había cogido su guitarra) y se sentó en el muro. Tiró el cigarro al terrado de la chica y esta fue corriendo a pisarlo, por si un caso.- no cal que seas tan precavida.- le hizo un gesto con la mano para que se sentase a su lado en el muro. Cansada de Louis, que le insistía, se acerco y se sentó cerca suyo.
El sonido de la música inundo los terrados que se encontraban alrededor del suyo. Haciendo vibrar las cuerdas de la guitarra, Louis cantaba con su angelical voz.
Clara se le quedo mirando. No lo hubiese dicho nunca, aquel chico no tenía pinta ni de saber tocar la guitarra ni de saber cantar. Se quedó impresionada con la voz de Louis, realmente le gustaba, y el chico no estaba nada mal. Aún no le había dado tiempo a fijarse detenidamente en él, pero ahora que lo hacía y que le escuchaba cantar se sentía una completa inútil por haberle sido así de seca.
“Hey There Dalilah” acabó y Louis se relajó. Miró hacia su izquierda encontrándose a Clara más cerca de lo que los dos podrían haber imaginado antes.
- Me gusta mucho tu voz…- dijo sonrojándose. No sabía el por qué de este gesto involuntario pero sabía que ese chico le cambiaba, para bien. Parecía el típico chico malo del que todas las chicas quieren pasar una noche con él, pero cantando parecía un ángel.
- A mi me gustas tú.- Clara apartó la mirada de Louis sintiéndose avergonzada.- ¿he dicho algo malo?
- No, es solo que sueltas las cosas muy de repente.- dijo Clara volviendo a posar su mirada en la de los ojos de Louis.
- Soy muy impulsivo.- dijo sonriéndole.- no solo digo las cosas muy de repente, también las hago.- Clara asintió con la cabeza mientras Louis dejaba la guitarra en el suelo.
- ¿Cómo es que estas aquí?- dijo Clara cambiando de tema.- Nunca te había visto por aquí.
- Soy sobrino del viejo amargado que vive aquí. Vengo cada vez que estoy agobiado.- dijo Louis sonriéndole.
- ¿Y eso?- dijo Clara sorprendida.
- Bueno, es que soy famoso.- dijo Louis sonriendo.
- Sí, claro, y yo primera ministra de economía.- ironizó Clara.
- Enserio. Escucha.- cogió la guitarra y toco “What Makes You Beautiful”, una de las más conocidas de la banda.
- Me suena, ¿y?- dijo Clara desinteresada.
- Que yo canto en ese grupo.- sonrió.
- Vale, si tú lo dices…
- Ya te he dicho que soy muy impulsivo. Cuando no quiero estar en algún sitio, cojo el avión y me voy por unos días a relajarme donde quiera. Esta vez he querido venir aquí.- dijo mirando a Clara.- y me alegro de haberlo hecho.
*Viernes 22 de julio de 2013*
- Me he de ir, Clara.- dijo mientras miraba la puesta de sol desde el terrado de Clara.- mañana madrugo.
- ¿Por qué?- dijo Clara sin dejar de mirar la puesta de sol. Hubo un largo rato de silencio. Clara se giro para mirar a Louis, que estaba con la mirada agachada.- ¿pasa algo?
- Vuelvo a Londres. El grupo me necesita y yo… creo que ya estoy mejor.- levantó la mirada para toparse con la de Clara, brillante por las lagrimas que amenazaban por salir. Se giró y se quedaron en silencio, Clara mirando al horizonte y Louis mirando a Clara. Habían pasado más de dos semanas desde que se habían topado en el terrado, y Clara no se hubiese imaginado que Louis se convertiría en una persona tan importante en su vida.
- Que te vaya bien.- dijo mientras le resbalaba una lágrima por la mejilla.
- Mírame Clara.- pidió Louis, conduciendo el mentón de Clara con el dedo pulgar hacia un lado, para toparse con la mirada de Louis.- Me he de ir, tengo unas obligaciones, un contrato que cumplir y unas fans a las que alegrar. Por favor, no te enfades.
- No me enfado, de verdad.- dijo Clara, sonriéndole apenada. Sabía que Louis tenía razón.
- Te echaré de menos.- dijo Louis a Clara.
- Y yo.- sonrieron y se fundieron en un abrazo del que Louis tuvo que separarse.- me voy. Cuídate mucho.- se levantó y se fue para las escaleras que conducían al piso de su tío.
- ¡Louis!- grito Clara.- ¡¿A qué hora sale el avión?!- grito para que le escuchase, a pesar del viento.
- 7:30.- sonrió y desapareció por las escaleras.
*Sábado 30 de junio de 2013*
Clara corrió por todo el aeropuerto hasta llegar al único avión privado que despegaba a aquellas horas. Vio a Louis saliendo hacia la pista y le gritó.
- ¡Louis!- se giró y la vio allí, exhausta, con las manos en las rodillas de haber estado corriendo.
- ¿Clara?- susurró. Corrió hacia ella, atravesando la pista, hasta que la tuvo enfrente.
- No podía irme sin decirte algo.- dijo Clara avergonzada.- ya sabes, yo también soy impulsiva.- sonrieron y Louis le dio un abrazo.
- No más que yo.- dijo en su oído, mientras se separaba del abrazo y acercaba su rostro al de Clara, rozando su nariz con la de ella.
- No lo creo.- dijo ella, sonriendo.
- Yo sí.- rozó los labios cálidos de Clara y no esperó más. Juntó sus labios en un beso cálido y desesperado, que ambos habían estado esperando desde el primer día en el que se vieron. Se separaron haciendo que Louis le mordiese el labio inferior a Clara, a la vez que sonreían.- ¿ves como soy impulsivo?- rió Louis. Clara sonrió.- ¿qué me ibas a decir?- dijo Louis, sin dejar de rozar nariz con nariz.
- Que te quiero.- dijo Clara dándole un beso corto a Louis.
- Y yo a ti.- sonrieron y se abrazaron.- me he de ir, pequeña. Volveré, y cuando vuelva te llevare conmigo a Londres.- dijo sonriendo.- te lo prometo.- le dio un último beso, que se alargó más de lo esperado. Rozó su lengua en los labios de ella, pidiéndole permiso. Clara entreabrió los labios y sus lenguas se juntaron, en un beso apasionado y a la vez dulce, haciendo que mariposas se instalasen en sus estómagos. Se separaron, y Louis, con lágrimas en los ojos, se fue alejando poco a poco hacia el avión, de espaldas a Clara. Se giró ya en las escaleras del avión y se despidieron con la mano. Louis entró en el avión, mientras a Clara le caía una lágrima de felicidad y otra de tristeza.

Por lo menos, Clara sabría que lo volvería a ver. Y que el también la quería.

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¡CLARA! ¿Me perdonas por haber tardado tantisimo? ¡Dios esque lo tenía casi acabado y se me olvidó!
Si, lo se, es un poco mierda, pero espero que te encante. 
Te quiero muchisisimo cielo <3

1 comentari:

  1. Hola, me he cambiado el user, antes era @happyoung_1D y ahora @5secsof1Dyoung. cuando subas me avisas por allí gracias

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